12.12.18

Cicatriz I




Era un niño, tenía 6 años, tal vez de 7; era un tiempo extraño, al menos así lo recuerdo. Mi papá trabajaba en saltillo y solo lo veía los fines de semana, eran días largos, entre la tarea y comer el día se sentía demasiado holgado como para no notar su ausencia. recuperamos un poco los días que llegaba, me enseñó a usar la bicicleta y volar cometas. un día perdí una cometa, hacía mucho viento y mi papá caminaba alrededor del parque, quise seguirle, pero no quería dejar la cometa sola, en ese tiempo no entendía que podía caminar con la cometa, así que la deje sujeta debajo de una piedra, la cual perdió la batalla contra la fuerza del viento.

La cometa salió libre, se perdió en el cielo y después se estrelló en la calle siguiente, hicimos calculo y encontramos la casa en la que estrello. papá salió con ella en la mano, estaba rota.

No hubo más cometas.

Años más tarde -ahora-  le recuerdo a mi papá de esa cometa rota, 
entre nostalgia me dice que aún se la debo,


pero que se la pague a mi hijo.