15.2.18

contactos de emergencia


Nosotros en nuestro delirio quedamos calmos en un escenario contemplativo despreocupado.


Uno de los últimos buenos gestos que puedo tener en la vida, es poner de contacto de emergencia alguien que me detesta, alguien que me aborrece y se alegra de mis malos momentos, de esa manera, en cuanto tenga un percance y este de gravedad, o muerto en el peor de los casos; alguien va a llamarlo y avisarle que estoy muerto o en vías de estarlo.

De cierta manera el poner a un ser querido de contacto de emergencia es un gesto egoísta, pues se espera la preocupación, el saber que mínimo tenemos importancia aún y cuando esta persona no pueda hacer nada mediato para solucionarlo, lo dejamos cargado con la preocupación a la espera de lo peor.