29.2.12

Mary poole

Hoy no es uno de esos días en el que te traeré en la mente. Me distraeré viendo las aves y al viento mover las hojas. Los sonidos de los autos me dan un buen tema de conversación. Hablare con gente que no conozco sobre temas que no me interesan. Todo el mundo tiene líos amorosos. Mi historia favorita es cuando comienzan a narrar los hoteles que visitaron. Estoy lejos de pensar a donde llegare. Podría ser una tarde en la que te ofrecí mi suéter, o cualquier otro momento que dije algo que te hiciera llorar. El fresco de las mañanas esta acabando con mi voz. Me gustaría pensar en ti como una idea remota, una idea casi imposible, así estaría más tranquilo sabiendo que no sucederá. En cambio aquí me tienes sabiendo que ya paso. Viendo algunos cuadros para tener una imagen no exacta de ti. Siento algo de tristeza pues lo poco que quedaba se fue, entre todo estaba tu ilustración de mary poole, que siempre fue mi favorita. El alcohol que tenía en el casillero para cuando sintiera algún momento de debilidad. Me molesta el hecho de saber que ni siquiera busque algún vestigio de lo que estaba ahí dentro. Entre las cosas perdidas, está el caso número 16, el que escribí sobre alguna hoja amarrilla. La caja de cartón con frases que dije mientras esperábamos tu calificación cuando pensabas que reprobarías. Lo que más extraño es tu ilustración de mary pole

27.2.12

Pudo haber sido una tarde de febrero, llevabas puesto tu suéter azul.

Me voy a poner a escribir un rato, porque estoy casi seguro que tengo algo que decir. No creo que sea nada relevante a menos que se trate de ti. Que alguien te describa en cada palabra debe ser algo a lo que estas acostumbrada.
Me encuentro en alguna situación similar y la ciudad nunca ha tenido tanta quietud. Si me quedo en silencio un rato y pongo mucha atención, puedo escucharte. Estas doblando la esquina, detrás de la fuente, subiendo al camión, en elevador contiguo, en cubilo posterior y consigo olvidarte a ratos.
Lo que va suceder es que me voy aponer como disperso, de eso si estoy seguro. Luego voy a sentir como un vacio, uno bien grande. La concentración estará lejos de aquí, pero cerca de donde sonríes. Tendré algunas palabras, ninguna que valga la pena. Caminare de regreso a casa -será de noche- mientras los autos pasan. Cruzare en alguna esquina donde alguna vez te vi.

24.2.12

¿Te acuerdas de cuando solías vivir conmigo?

¿Te acuerdas de cuando solías vivir conmigo?

Que siempre estábamos tirados en la alfombra del cuarto fumando marihuana, decías que querías una casa en agua fría, porque te gustaba mucho la tranquilidad de la zona y la vieja iglesia blanca. En las noches salir a pasear en el auto de toldo desmontable. La plaza que casi siempre estaba sola, donde enfrente había un gran árbol al cual le contabas tus secretos, le decías que me amabas mucho. Un día lo derribaron y comenzaste a llorar, vi que tenías una foto de nosotros con girasoles de fondo. Tenías una cara de angustia, llorabas porque ya no tendríamos nuestro escondite, te dije: “todo está bien”. Luego comimos un elote de esos que venden por ahí, fuimos a la plaza y vimos el río pesquería, que ya apenas estaban canalizando.

Fuimos a esa casa abandonada y antigua que está enfrente, que solo es la fachada. Recuerdo cuando caíste y te llenaste de tierra. Después de eso en el camino de regreso a nuestra casa en pesquería, cuando llegamos al puente descubrimos que estaba derrumbado, el huracán acabo con él y decidimos quedarnos a dormir en la plaza.

Recuerdo que cuando dormías como a eso de las 3 de la mañana comenzaste a gritar y te dije:

¿Qué pasa?
Y respondiste:
¡Nada, nada!

Pero luego me golpeaste, y desperté. Me di cuenta de que todo fue un mal viaje, porque aun estábamos en la alfombra del cuarto, estabas a mi lado y yo estaba al lado tuyo.


Te veías tan tranquila; durmiendo.

23.2.12

Salgamos


Salgamos esta noche, esta noche que esta agradable. Si quieres puedo llamarte, pero preferiría que tu lo hicieras, porque quiero que tu voz me tome por sorpresa, como desprevenido. Que lentamente me forme una imagen tuya en la mente, porque te quiero y te quiero en un futuro cercano. De ti, conozco tu color de cabello, los tonos de tu piel y algunos rasgos breves. Eso no me basta. Quiero saber tus gestos, conocerlos bien. Casi de memoria. Algunas viejas manías queme tomen por sorpresa. Te quiero ver acercarte y así mismo te quiero ver cuando te alejas.

2:00 am


Entonces van a ser las 2:00 am y me despertare como de golpe. Me voy a acordar de ti, de tu blusa con flores, de tu cabello oscuro y tu mirada perdida.  De la voz suave con la que llamabas a nuestro gato Emilio. Luego llamare a Emilio, pero no va  a venir porque ella te lo llevaste. Me sentiré confundido. La casa estará sola, como en nuestros últimos días juntos. Habrá silencio como las veces en que salimos ya casi al final de todo. Luego te vas, porque no quiero que te quedes. A lo mejor  mis brazos harán movimientos como abrazándote o mi voz te dirá palabras bonitas o mis labios te darán besos suavecitos, que podrás confundir con señales equivocas. Entonces como decía, te vas.
Y luego yo te extraño.

19.2.12

Eres bien bonita.


¿Por qué de repente sonríes así?  ¿Por qué algunas otras veces se te ilumina el rostro sin razón y comienzas a tararear esa canción que casi no conozco? ¿Por qué estas tan feliz últimamente? ¿Por qué te vez tan diferente? Sigues tan metida en tu lectura como de costumbre viendo lentamente tu reloj. Son las 3:15 y creo que el fondo color durazno hace ver tu piel bonita. ¿Por qué usas tu suéter negro si hace algo de calor? ¿Por qué coincidimos tan seguido? ¿Por qué me pides que te cuente cuantas estrellas hay en el cielo nocturno? ¿Por qué me preguntas el nombre de x o y constelación? Voy a descansar un rato, voy a olvidarme completamente de la persona que soy.  Voy a cantarte una canción y no espero que vengas a escucharla.

18.2.12

Podría escribirte unos versos que suenen bonitos, pero no quiero.

carta
Recuerdo algo de ruido. Carros pasando detrás de mí. La noche ya entrada. Algunas palabras sin sentido. Entonces podría acercarme y decirte algunas palabras. Unas palabras tranquilas que quizá me muestren alguna sonrisa. La gente comenzó a llegar. Ruidos y conversaciones extrañas. Caminatas sin rumbo. Nada tenía finalidad. En algún breve momento coincidimos de nuevo, y esta vez mientras te narraba algo sin importancia te perdí entre la multitud. Justo ahora esto no importa porque podría ser que regreses de nuevo entre tanta gente, justo como te fuiste.
Bien podría ser cualquier fecha en el futuro, y fácilmente no lo recordaría. De alguna manera somos la misma cosa que éramos ayer. Con la diferencia de que no podre cambiar cuando esto termine. Podría tratar de explicarte cómo es que van sucediendo las cosas.
Lo que creo justo ahora es que la memoria es una mala educada.
Tarde.
Caminar.
Platón.
Aristóteles.
Regreso.
Noche.
Donas.
Tu.

17.2.12

He bebido café

átomo

Me he estado preguntando el motivo de por qué sonríe así.
No he podido evitar observarle esta tarde mientras la lluvia comenzaba  a caer.
Como puede ver le he seguido hasta aquí.
He estado perdido en el enigma de tu voz.
Imaginando que tu mirada me llama.
Creo que todo es mera alucinación mía.
Así que creo que debería darme la vuelta y tomar ese viejo camino de regreso.
O quizá debería preguntarle qué hará después de sonreír, y esperar.
Después de todo nunca fui muy paciente, pero esta vez realmente podría intentarlo.
Aunque también podría hacer exactamente lo contrario.
Estoy hiperactivo cuando te veo, y no es precisamente el café.

15.2.12

A continuación procederé a hacer un dibujo bien feo


12.2.12

La vida es bien corta como para ser aburrido


No sé que vaya a pasar la próxima vez que vuelvas a aparecer. Me voy aponer a escribir unas líneas. Probablemente sean líneas alternadas. Como la idea que tengo con respecto a ti. Todo parece ser un desastre, uno muy bien orquestado. Caos y ruidos por todos lados. Los edificios parecen derrumbarse, mientras las personas se reconstruyen frente a mis ojos. Podría llegar y decirte algunas viejas líneas, que se que harán que te quedes, pero esta vez quiero que te vayas. A veces creo que todo esto es una fase y luego va a desaparecer. Y cuando me lo repito para mi mismo parece tener sentido. Usa la vieja calle que estoy seguro sabes a donde lleva. La conoces a la perfección. No estaré ahí.
Tengo ganas de esperarte toda la noche. Como otras veces ha pasado.

11.2.12

DVT


Te voy a escribir la historia de tu vida. La que no te mereces. Podría empezar narrando como nos conocimos una noche de verano. Hablamos de bandas. Hablamos de cosas sin sentido. Hablamos de cualquier mierda que en ese momento pasaba por nuestra cabeza. Odiábamos al mundo. Odiábamos a la gente feliz. Odiábamos la clase de física aunque yo secretamente le amaba. Lo que siguió después fue confuso, porque recuerdo una secreta obsesión. Quería saber que hacías a cada instante. Recuerdo haberte seguido un par de veces.  Recuerdo a tu novio, quien es un imbécil – eso lo escribo en presente porque lo sigue siendo-  tu corte de cabello. Las platicas en la madrugada. Tu teléfono sonando y tú políticamente disculpándote para contestar. Un miércoles en marco y a la vez en un cine. Una película mexicana. Una banca. Tú casa. Un parque y los niños corriendo. Tu vecino que siempre ponía canciones aburridas. Yo junto a ti bailando aunque no siguieras mi ritmo. Esperando a que tu madre despertara. Viendo televisión hasta altas horas de la noche. Sé que no has cambiado. Puedes cambiar tu ropa, tu forma de ser con las personas, la música que escuchas, la manera de sacar tu odio, tus obsesiones, tu manera de sostener tu cigarrillo, pero no has cambiado. Porque eso nunca cambia. Sigues siendo en el fondo, la misma persona que conocía una noche. Estabas perdida entonces y estas perdida  ahora. Podría telefonearte ahora y decirte cuanto te extraño, pero eso sería extraño. Es decir hace cuanto que no nos vemos. Ya no recuerdas mi nombre. Sonríes igual. Volteas de la misma manera. Tu cuello aun tiene esa marca. Tu mirada aun hace los mismo movimientos. 

8.2.12

Cáncer

A lo mejor lo que sucede es que nos empeñamos en buscarle un sentido a la vida, y eso la saca completamente de contexto. Puede ser que a la vida no hay que buscarle nada, solo le basta con que la vivan y ya. Porque imagínate andarle buscando un sentido a las cosas fuera de sus contexto, sinceramente creo que sería absurdo. Podría ser algo como tú estando conmigo o yo estando contigo, porque eso está completamente fuera de nuestro contexto. Yo escuchando las excusas que sabes decir, y haciendo lo que sé hacer.  Entonces llega un momento donde uno se replantea la vida, ya sabes si fuéramos una película de acción o un comic* este sería el instante donde todo comienza a tener un sentido y luego salgo y corro por ti. Tal vez llegue mojado por la lluvia que se ha sentido en la ciudad estos días, pero está bien porque me gusta. Entonces diría algunas líneas ingeniosamente románticas algo que le diera un buen cierre a nuestra historia. O puede que esté completamente equivocado  y apenas estamos en medio,  donde la trama se vuelve más tediosa y apenas vienen los momentos esos que te hacen revalorar todo.

Luego tendré algunos ataques de pánico. No sé por qué. Caminare, caminare mucho. Comenzare a coleccionar mis boletos de camión en busca de 25 porque me gusta ese número. Me obsesionare de nuevo con el 42. Andaré por la ciudad. Tendré algunas manifestaciones físicas, como molestias en la garganta, nada fuera de lo común. Entonces algún día sucederá.

7.2.12

 borderline 

Era de noche, eso lo tengo muy en claro. Alguien me tomo por la espalda. La casa estaba llena de gente que no conocía. Sonidos que pocas veces escuche. En alguna esquina estabas tú. Buscaba por alguien conocido. De antemano encontré tu mirada perdida. Sentí pánico en ese momento, como es normal. Salí corriendo. Orine en un parque cercano. Alguien encendió  la luz. No creo que fueras tú. El auto ya estaba chocado. Vomite en alguna maceta. El baño estaba sucio. Alguien me invito un cigarrillo. Ya no fumo. El sonido de la gente brincando. El hielo se derretía. La gente se besaba. Algún imbécil me llamo por mi nombre. Obviamente pase de largo. Me encontré de frente a ti. Paso más de una ocasión. No supe que palabra elegir. Elegí tu nombre. El mareo era cada vez más frecuente. El pulso se aceleraba. Las señales eran claras. Podía verte en diferentes puntos a la vez. No conocía a nadie y nadie me conocía. El viento no estaba presente. Alguien gritaba en la calle. Todo está bien.

No repita esto en mi mente. Cuántas veces importa


Oye esta noche estoy muy feliz por ti. Por todo lo que has dicho esta tarde antes de empezar a cantar. Las risas que suelen escaparse de entre tu voz. Algunas miradas con destellos de sol y el frio  en las manos. Mientras relatabas como sucedían las cosas  y de alguna manera me imagine alguna noche de sábado bebiendo contigo, en algún bar del centro. Mientras regresábamos ebrios, no podría describir si era el alcohol en el ambiente o si era esa sensación de felicidad que te da el estar enamorado. Luego te vi sentada en alguna plaza comercial, mientras llegabas de repente mi fantasía se hacía más presente, pude tocar alguna de tus manos y sentir tu olor.

5.2.12

Noche*


Esta noche siento algo diferente en mí. Como poder describirlo si no estoy consciente. Fue algo que alguna vez viví, algo muy lejano que recuerdo vagamente. Como aquella historia que sucedió una noche que aun no hemos vivido. Te contare lo poco que puedo recordar. Tu fumabas algún cigarrillo que un extraño te dio mientras yo me acerque caminando, volteaste a verme y dijiste vamos bailar. En algún momento te dije que no sabía bailar. Luego tomaste mi mano y la pusiste en tu cintura y comenzaste a moverte. Dijiste algo como lo siguiente “no es que no sepas bailar, es que nunca habías bailado junto a mi”

De aquella noche no tengo idea de donde sucederá, incluso cómo te llamas. Podría ser yo. Cualquiera menos tú. Incluso podrías ser tú. Podrías tener el cabello largo u corto pero eso no podría notarlo enseguida.

1.2.12

Esta no es una nota para ti. Oye esta nota es para ti.


Sabes a veces creo que todo se viene lentamente abajo. Y quiero quedarme con esa última impresión tuya. Alejándote en el camión mientras yo continúo caminando en una dirección completamente opuesta. Porque ya no hay sonrisas, ya no hay nada que pueda esperar. No nos queda el futuro, porque el futuro no existe, más bien parece algo que me acabo de inventar. Y esas tardes incomodas de decisiones vacías y lentas, las llamadas en la madrugada, la pizza en cualquier momento todo aderezado por tu voz. Lentamente no existen, porque tampoco existe el pasado, es algo en nuestro cerebro. Lo único que me importa ahora es respirar. Oye así es el presente y apenas me acostumbro a vivirlo.