29.3.12

Parisian skies



Un día como de golpe llegare a la ultima hoja de mi moleskine, en donde tantas veces te ame y odié. En cualquier momento podría parar de escribir, pues no quiero ser un peligro para mi integridad, sobre todo un sábado por la noche cuando no hay nadie en casa.
Veré algunas notas algo ajenas a mí. No se sinceramente si se trata de ti o no. Pero no he olvidado lo que rayaste en mi pared y eres lo primero que veo al despertar.
Mi ojo me hace un guiño emocional que seguido decido ignorar. Pero no estoy aquí para hablar de todo lo que no soy y lo que no será, tampoco quiero ser ese viejo recuerdo gastado. Más bien quiero ser tu moneda de la suerte. Ese evento fortuito que te deja feliz, incluso hasta que  se vuelve a repetir. No quiero ser el fantasma de tu partida y justo aquí es cuando vienes y bailamos hasta llegar a la sala y luego al final de todo bebemos café.

28.3.12

lentejuelas


Pudiste haberle conocido por medio de tus amigos o en una reunión. Aunque probablemente  lo recuerdas de tiempo atrás…  lo recuerdas distinto, pero siempre sonriendo. En una de tantas salidas el puedo haberle confesado lo que sentía por ti. Si alguien te llegase a preguntar por él, lo único que podrías limitarte a decir seria “es el tipo del pantalón rojo”
Lo verías a diario hacer sus trucos en tabla, mientras cansada ojeas tu libro de historias de Bagdad.  Su mente esta de lleno en cada movimiento y en la coordinación ojo-musculo. Tu mente está perdida entre la arena y el olor a sangre.
Podrías haber intentado varias veces narrarle algún fragmento interesante, pero él se negó. 

26.3.12

La decima llamada perdida


Voy a contestarte la decima llamada. No porque quiera ni porque tengas ganas de escuchar la basura que tengas que decir. Lo hare más bien para marcar el fin de algo que se asemeja a su miedo. Me volveré la materialización de todos tus miedos. Me golpearas, pero eso no me detendrá. Ni siquiera el quinto o sexto golpe. Ni cuando salga la sangre de improviso. Ni cuando deje de hacer ruidos. Ni cuando ya no respire. Entonces en medio de la calma descubrirá que todo este juego que viene, solo está dentro de su cabeza.

25.3.12

La mancha de mostaza en la corbata



Últimamente he estado divagando mucho en la vida real. He pensado acerca del delgado hilo rojo que nos tiene atados por los tobillos, a veces tenso a veces relajado pero siempre unido. Este hilo que marca el destino de las personas que tienen que encontrarse. Luego están todos los pensamientos que me hacen querer que el mundo se destruya en medio de una reunión familiar. Todo sucedería tan rápido que no me daría cuenta de lo que está sucediendo. El día que me tenga que separar de tu recuerdo será un día muy difícil, pues no me acostumbro a vivir sin él.

18.3.12

16


Este soy yo a los 16 años. Probablemente no tenía idea de que carajos pasaba con mi vida. Ahora tampoco la tengo, pero puedo darme una idea leve de lo que pudiera suceder. A los 16 años mi problema principal era la vida. Tenía una especie de batalla con ella. Me interesaba el misterio, lo oculto y lo extraordinario. Vivía obsesionado con la idea de que probablemente mi vida, era una especia de película. De esas que juegan con el orden cronológico, en donde primero empezaría conociendo a una mujer. Estaríamos muy enamorados, pero no sabríamos nada el uno del otro. Luego de eso tendríamos discusiones seguidas de gritos. Después algún tiempo distantes. Una relación y finalmente el olvidarse el uno de la existencias del otro. Con la esperanza de que algún lugar habría alguien que pudiera considerarse tu pareja definitiva.
Siempre fui un retrasado. En sentido que más le apetezca.

15.3.12

Te voy a contar como van a suceder las cosas

Entonces te voy  a contar como van a suceder las cosas.
-leerás algo con lo que te sentirás identifica
- te formaras alguna idea que no te va  a pertenecer, pero tampoco será mía. Más bien será una idea abstracta entre nosotros.
-luego me mandaras una carta con tu letra bonita.
-será un plus si la perfumas.
- me vas a contar sobre los momentos felices que has tenido.
- al igual lo vas a hacer cuando estés triste.
- me vas a sonreír cuando me veas, porque así te ves más bonita; pero no vas a saber que soy yo.
Por ejemplo en momentos como este, me gusta recordar los momentos perdidos. Después de todo no son momentos tan perdidos, me gusta ahora y extraño ese recorrido de casi 2 horas. Los momentos en que era tarde para volver a casa, las esperas prolongadas y el silencio de las sombras. Me gusta conversar, pero también me gusta estar callado. Me gusta imaginarme lo que pasara y lo que sucede. 

14.3.12

manare

A veces cuando te veo, tengo la idea de que te conozco. Estas ahí con tu suéter rosa y tus lentes. Tú cabello corto y claro. Usas tus jeans regulares y haces gestos amables. Tienes una voz suave y un carácter afable, pero luego la idea  se torna en forma retorica, una que se humaniza. Así te me haces bien extraña, no te puedo asimilar con una forma humana, porque tu belleza no es humana.
Así que la próxima vez que decidas estar ahí siendo tú – para variar- podrías ser un poco más discreta y pasar con la mirada perdida, para no hacer contacto visual. Pudiera usted ahorrarse el contacto físico, ya que es de lo más caótico en estos momentos.
A cambio yo le ofrezco idolatrar todo su paso. Unos breves dibujos rápidos. Mis pensamientos cuando deambule por la ciudad. Una que otra entrada en mi blog, donde claro omitiré su nombre. Tendré unos momentos de locura en los cuales pensare que es necesario verla de inmediato. Mirare constantemente mi teléfono, como tratando de invocar una llamada tuya. Ya en las noches me hare a la idea de un futuro lejano hasta quedarme dormido.

Lo que diré a continuación no tiene nada de relevante pero quería decírselo a alguien.

Especialmente porque se trata de un acontecimiento de infortunio en un martes trece. Podría haber sido una noche cualquiera, como suelen ser las demás. Pero tu imagen se coló por la pantalla de mi computadora y aquí me tienes escribiendo algo sin dirección; oye así me siento cuando son temas relacionados contigo. He de confesar que le he escuchado hablar y me sentí feliz. Le vi bailar y perder el pudor. Cruzamos algunas palabras pero nada personal. He decidió saludarte aunque no me veas al pasar, Hacerte poemas al margen de mi cuaderno y hablarte para contarte cualquier estupidez que me emocione. Una carta con un número telefónico al cual no quería llamar. Un suéter que solía usar porque atraparte con él.
Aunque a veces creo que cuando llegue el momento al mundo no le pasara nada. Entonces podría llamarte y decirte: “hola, oye siempre no se acabo el mundo”
-luego dijo lentamente: “pásame el aire y déjalo ahí”-
Eso me dejaría los problemas relacionados con los regalos de navidad y el pago del predial. Que podría venir acompañado de una sensación de ansiedad, que luego se podría manifestar un día sin ningún sentido.
Despertaría y tendría esa sensación de que todo va cuesta abajo, me levantaría de la cama solo para confirmarlo. Podría pasarme el día entero encendiendo y apagando el foco de mi habitación, pues eso mantendría una ilusión de control, crearía un evento que al menos yo pudiera controlar completamente.

12.3.12

Probablemente parece que tengo problemas, cuando en realidad solo quiero dormir.

Hemos cruzado la mirada dos veces, pero no hay nada más. Antes que despierte, quiero llevarle un recuerdo agradable, uno que le haga sonreír. Uno que le aleje de la realidad en la que está atrapada. Una tarde lejos de aquí y cerca de la tranquilidad. Le he enviado una carta pero no me ha respondido. Probablemente es una mala idea. Después de todo nunca puedo reconocerlas en cuanto se me presentan. Le diría algunas cosas que nunca le pude decir. Para comenzar le pediría algo de calma. No tendría porque tratarme así, es decir creo que somos adultos. Me perdería de regreso entre la gente. Me asfixiaría el saber que la gente me escucha. Podría encontrarle cruzando una calle, mientras el semáforo esta en rojo y el ipod cambia de canción. Sería algo como un silencio con el ruido ambiente. Estaría en medio del camino listo para ir a cualquier lado. Nada ha salido así. Pues cuando cruzaba la calle ella me ha visto de lejos. Se ha volteado en otra dirección, y aun cuando grite su nombre no me ha escuchado. Decidí pasar de largo. no sé qué fue lo que paso, probablemente nada importante.

11.3.12

bitácora

Hay algo de caos, de eso estoy seguro. Hay una gallina negra tomando agua. Hace algo de fresco en el clima. Una paloma. Hay ruido de autos pasando. Un vagabundo recostado con sus respectivos espejos. El aun no se da cuenta que ya es sábado, que la vida está comenzando después de la muerte de la noche. Hay camiones. Se escuchan campanas. No hace hambre. Hay piña. No hay escuela. Está nublado pero, el sol se deja ver un poco.
Es mañana sentí un impulso poco común, así que decidí seguirlo. Casualmente estaba en la dirección contraria a mi rutina. Vague unos momentos por el centro de la ciudad, el ruido me hizo extrañar la calma del silencio. Estuve indeciso unos minutos frente a la biblioteca, después de todo era sábado no podía pasar mi sábado en una biblioteca. Asa que para cuando decidid tomar el metro, ya estaba vagando entre sus múltiples líneas. Justo a mi lado se sentó una chica, una chica linda, llevaba una bufanda bonita y su piel era casi pálida salvo el rosado de sus labios y mejillas. Pero en esta historia la chica no tiene nada que ver salvo que se bajo en una estación la cual no recuerdo. Esta historia es sobre como pase el  sábado leyendo en el metro.
Luego de algún tiempo muerto decidí ir a dibujar, recorrí todo el barrio antigua buscando que dibujar, hasta que llegue a donde vivía un vagabundo y me senté junto a él a dibujar.
Pasamos un lindo sábado.

9.3.12

Esqueletos

He pasado el día recordando donde deje mi pan. He tenido un momento de debilidad mientras escuchaba esa vieja canción, he pensado llamarte y decirte todo de golpe. Distrayéndome viendo las aves volar. Creo que eso nunca funciona bien, al menos no en nuestra situación. Tirado en el suelo intentando dibujar. Ese libro que tú amaste desde los 16, es lo único que queda en este lugar. He estado pesando en que se resolverá de todo esto. Después de todo sigo siendo el inmaduro que no quiere ceder. Cierro los ojos y estás tú. En algún punto de la vida todo mejorara. Me despeinas mientras el carro cambia de carril y la música suena. Hay algo que aun me falta por hacer, y es ver algunos departamentos lejos de aquí. Es de día y la música hace eco, como tu ausencia. Tener urgencia de aventura y correr por las noches sin miedo al peligro. Estoy en un parque pero no hay nadie a quien visitar. Hace viento. 

7.3.12

sinestesia

Desde aquella tarde en que te vi he tenido una especie de síndrome de falta de atención. Pudiera parecer que estoy atento, pero mi atención está contigo. Tengo mis momentos de lucidez pero, cualquier palabra enseguida me hace referencia a ti. Si alguien comienza a hablar, tu cabello se hace notar y si alguien quiere bailar escucho tu voz. Es una especie de sinestesia que tengo contigo mujer y creo que es lo mejor. Pues hay chicas tontas a las que no les quisiera brindar mi atención. Me he tomado el tiempo para ver algunas miradas ayer, pero sigo perdido.  Podría asegurar que te dirigías hacia mi cuando alguien te interrumpió. Que estabas viendo hacia acá pero alguien de pronto se atravesó. 

4.3.12

i´m the shit

He estado tratando de tener una conversación contigo. De alguna manera nunca coincidimos y justo cuando te encuentro no sé qué decir, es decir tu eres tan tu. Si pudieras de dejar de ser  tan linda un momento, si pudieras de dejar de sonreír mientras trato de hablar, si pudieras dejar de resplandecer un momento estoy seguro que me podría concentrar.
Así que decido pasar de largo una, dos y hasta tres veces, y así se me pasa toda la semana. Te veo en esa banca  de seis a ochos veces.  A veces tengo un presentimiento de acercarme y hablarte, pero justo comienza desvanecerse en cuanto comienzo a llegar.
Cada momento en que llego a intentarlo me sudan las manos, en cada situación que siquiera lo pienso, el ritmo del corazón se me comienza a acelerar.
En mi vida siempre me pasa lo mismo, las mujeres siempre me dejan por x o y razón, aunque esas razones siempre tiene nombres masculinos. Podría ser que sean algo más tangible, no tanto como una situación.
Sucedió que entre y te vi sentada ojeando ese viejo libro, así que tuve que pasar de largo. Mientras tu leías yo trataba de leer tus ojos, pero se mueven deprisa que nunca se que van a decir, podrían hablar cualquier lenguaje que se les antoje, podrían decirme que me pierda, pero nena eso no es posible. Me he perdido desde el momento en que te vi.
Hago un ruido extraño al caminar. Volteo frenéticamente para revisar. Tengo algo de aire en mi bolsillo para cuando pases cerca de mí.
Todo parece saturarse cuando estas alrededor. Sé que no es así, pero me gusta pensar que si.

3.3.12

Amarillo

A primera vista podría parecer que estoy tranquilo, pero tengo un caos, un caos bien grande. No sé que preparara para cenar esta noche. No sé qué hare de mi vida. Estoy cansado de caminar sin un rumbo fijo, podría ser que estoy caminando en círculos. Probablemente el subconsciente me está engañando, pues q         quiere seguir coincidiendo contigo. En las noches cuando apago las luces, no puedo dormir. Es cuando mi mente esta mas despierta que nunca, y creo que es lo que me tiene atado.
Cualquier cosa que diga en este momento, no tendría valor. Cualquier especie de textura, no tendría razón. Cualquier aproximación que diga de tu está lejos de tu sentido real. Podría suponer y estar en un error. Podría pensar que escucho tu voz, pero ciertamente es algún químico en mi cabeza lo que me da esa visión.
No te conozco, no conozco ni el ruido que hace tu boca o cualquier otro método de comunicación que pueda surgir entre nosotros. Solo me queda estar sentado esperando. No soy de los que van por la vida tomando acción.

Intangible

Quiero ser la mañana siguiente al primer encuentro amoroso. La sonrisa que se dibuja en tu rostro al verte al espejo y acomodarte el cabello. Las historias que encierran las cicatrices en tus rodillas. Algunos libros que aun no puedes terminar.  Esos besos escondidos entre reuniones familiares. Chistes que solo entenderemos nosotros. Algunos silencios entre las caminatas nocturnas. Perderme de vista unos instantes para después volverte a encontrar. Lo helado de tu nariz en cualquier momento. Entonces cuando vuelva a buscarte en algún lugar al que no suelo acudir con frecuencia, sé que no te encontrare ahí. Te traeré de regreso de todas maneras y todo estará bien.

1.3.12

Confrontaciones

Yo tengo ganas de escribirte mucho, pero las palabras como que se me amontonan en la boca, y no salen. Quiero que entiendas -claro- que a veces siento esa necesidad impulsiva de darte un beso. Luego me siento tonto. Obvio porque tú ya no tienes razón, o más bien el que ya no tiene razón soy yo. Me he pasado la noche en vela pensando, pero eso es como por inercia. Mi cuerpo sigue haciendo cosas que yo aun no entiendo, como voltear a ver la luna, buscarte entre la gente, como escribirte y querer.
La verdad es que me gusta estar medio piantado, como zafado y alejado del mundo, porque a veces no te quiero ver.
Lo que ha pasado es que estoy como deprimido, pero no hay de que culparte, más bien creo que es algo bien relacionado conmigo.
He estado cantando cuando camino, son puras canciones que no se me.
Me he estado poniendo de acuerdo, pues no me quiero arruinar los martes.  Quiero que quede claro que estoy escribiendo porque quiero hacerlo y no sé por qué.
Resolví que te escribiré algunas flores, pues creo que son las mejores. A veces me quiero guardar la vista, para que no se me gaste. Pues en algún punto del día saldrás a relucir y quiero estar como fresco para cuando pase eso y no perder detalle de ti.