30.6.13

Another Earth

¿Es relevante en la película “Another Earth” que Rhoda tenga siempre esa dicotomía y responsabilidad sobre la vida de John, que siempre tenga la necesidad de retribuirle toda la felicidad que de pronto le arrebato un día durante un estado de ebriedad?

Creo que así es a veces la gente, de pronto tiene una especie de remordimiento y tienen la inminente necesidad de ser buenos, de despertar y decirle buenos días hasta a una jodida mosca que se aparece por la habitación. el problema viene cuando hay gente que no puede lidiar con la culpa de los demás y tragarse esa felicidad que a veces resulta excesiva. probablemente es mera estupidez mía o doble moral (R diría que es doble moral, siempre esta chingando con eso) pero no soy del tipo de personas que se vuelven oportunistas con lo que les sucede alrededor, uno va aprendiendo a no meterse en cuentas que no son suyas, porque al final, siempre llega el ajusta final y luego sale uno debiendo.


En resumen: Fuck you Rhoda.

29.6.13

Dirty Dream #2

Me gusta saberte debajo de las cobijas, con voz tenue y fugaz; escondida de las premisas de la convivencia. Con un tono distinto al que siempre estas dispuesta, con un tiempo distinto y carácter difuso, pero alegre.  No me importaría pasarme la noche esperando que se difumine la distancia o que se vuelva tangible, pues todo este concepto de alejamiento es meramente post-romántico.

De cierta manera el extrañamiento es una alienación crónica con tu recuerdo, tu partida y tu regreso; todo esto en diversas etapas. en este momento puedo decir con certeza que podría estar en la etapa terminal de tu partida, lo cual se podría titular: Tu regreso. para estas instancias, tu regreso es una forma de partida, que se viene asemejando a un alejamiento de todo lo que se sobre ti y respecto a  cómo van mutando las imágenes mentales.

La semana se viene derritiendo en este viernes, un viernes que me sabe a kundera; la desesperación absoluta de no hacer nada, mientras las calles siguen con su vida habitual de viernes. en ese sentido, me gustaría despertarme, despertarme en la vida y que inundaras con tu luz la habitación, pues no hay mejor color que el que tus labios saben dar con sutileza.

En momentos como este, mi única preocupación constante es saber si debería cortarme el cabello o dejarlo que siga interfiriendo con mi vida, mis decisiones y mi visión.


Supongo, entonces: es viernes y hace calor.

26.6.13

Invisible

Me gusta que seas invisible, que andes por el mundo con el cuerpo descalzo; vas como dejando reminiscencias de tu paso, causando alborotos y situaciones diversas. el metro sigue con ese retraso ciclónico que me viene fastidiando, pero,

    ¿Qué hacía yo antes de quejarme del metro?   

probablemente nada, tal vez solo andar trazando rutas inciertas, esperando a que me tomarás por asalto; en esta ciudad ya todos se violentan sin la menor provocación, así que no te sientas culpable de hacerlo.

Eres una especie de mapa, en una frecuencia que apenas y puedo distinguir; mi experiencia subjetiva, que vas narrando lo que acontece, que vas aconteciendo mientras el sol cae con los cuarentaytantos grados que sabe.


Me sabes lejos, pero el plano onírico se encarga de recordarme lo cercano de tus gestos, de los movimientos bruscos - que pueden poner en peligro a cualquiera en esta ciudad- que se amontonan en capas, mismas que van creando una experiencia única de tu ausencia e invisibilidad.


25.6.13

Sorpresa

¿Recuerdan esas viejas enseñanzas que solo los programas de los 90´s saben trasmitir? en específico, donde el tipo bully de la escuela tiene al chico nerd golpeándose con sus manos y le dice: ¡deja de golpearte! ; eso me está sucediendo justo ahora. 

No quiero pasarme la vida pensando que es lo que va a suceder, porque quiero que todo me sorprenda, como los golpes en la cara; mejor aun, quiero ser sorprendido como aquella vez en la que un ciego me dio un golpe tan fuerte que me dolió más en el orgullo que en el rostro.

Vivir al límite

No estoy hablando de esa basura motivacional, en la cual uno siente que debe aprovechar cada instante, que justo al despertar se siente uno mal por haber dormido. hablo de vivir en el límite, el límite entre la vida y la muerte; la intensidad de la autodestrucción, que solo la gloria de saberse morir puede dar.

19.6.13

Vendrán días peores.

Vendrán días peores, donde el calor será insoportable, incesante y persistente. los claustros no van a poder contener las historias, ni ruidos, ni agregados; no habrá que darle muchas vueltas al asunto.

El humor, que es un factor clave, quedará varado en el enojo. se disiparán así tus sonrisas, gustos y miradas. ya no vas a querer mirarme como todos quieren ser vistos. en estos días venideros, que serán insoportables ( esto te lo garantizo) porque la vida no es un cuento, ni una película, mucho menos una novela; voy a poner todo mi esfuerzo, para seguirte viendo tal y como los primeros días de mayo: lleno de asombro, con curiosidad y con el pecho rebosante de preguntas, que para ese entonces ya no existirán, en su lugar, las certezas serán las nuevas dudas, pues no hay certeza más insegura que la que sigue vigente.

17.6.13

27


Morir joven está sobrevalorado

16.6.13

Un poema perdido, es un poema ganado.






Eres es esa sensación de piel clara, que se va formulando delante de mi
el viento y la noche, de labios claros  y cabello negro
Así como la noche se presenta ante el día, tú te haces presente en sueños
este sueño, que se va  asimilando a una noche, una noche de ti.
donde los sonidos se vuelven versos, versos que tu voz va calmando
Calma que la misma noche se encarga de disipar, mientras la incertidumbre se hace presente

No me importa nada, pero a la vez me importas todo.

14.6.13

Malvivientes

"el lenguaje (y las normas gramaticales y sintácticas que le caracterizan) es un organismo parásito, un virus, que ha elegido nuestras mentes como hábitat"

Somos un recuerdo vago y malviviente entre los espacios perdidos de la ciudad desquebrajada; podríamos parecer muchachos inadaptados, de cierta manera lo somos. tengo bien claro mi papel en todo esto que está sucediendo. mientras tus letras van invadiendo la parte mal lograda de un gobierno conservador, angustia y decepciones, que solo van incrementando la espera de un domingo en la capital; mis letras se van, se van con el punto de fuga que logra el sol al atardecer, el punto de fuga que de cierta manera marca la directriz de las acciones vespertinas. no solo son los cafés y cigarros, bebidas carbonatadas, cervezas y lluvias; son las palabras, todo es básicamente palabras, las letras no, pues no somos tan específicos, es mas como una casualidad ocasionada por una catástrofe. palabras que van amontonándose en las ventanas y espacios concurridos, mientras la gente camina alrededor. Son las palabras las que le dan sentido a este momento, lugar, situación.

Había un puente, un puente con ladrillos, un clásico; las parejas se arremolinan frente a nosotros, mientras los cigarrillos se consumen; el escupirle a las balsas ya no es suficiente, el jazz se ha disipado junto con el aroma a cloro. el atardecer como toronja nos grita en la cara el optimismo que muere. mis historias ya la conoces y a cambio conozco las tuyas; somos malvivientes, porque nos gusta serlo, no por otra elección vacía. nuestra insignia es nuestro encendedor blanco, las mochilas preparadas, las meseras de cafeterías, los martes, los lunes y porque no la ciudad. quítanos todo eso y seriamos cualquier persona ante la vida.

lucis

Esta es la ciudad, la ciudad de noche, la ciudad a oscuras. la oscuridad es del tipo que solo la lluvia sabe lograr, aunque podría tratarse de una barrera psicológica, pero tus palabras me dicen lo contrario; de pronto la naturaleza me alcanza y me vuelvo participe del instante decisivo.

Esta es la ciudad, es la lluvia y la conjetura de  ambas que solo la cafeína puede lograr; las caminatas que se vuelven veloces, frías y repentinas. Los peligros que llevo saben a lo que se atienen;
        ¿con cuanto peligro puede lidiar una persona?           
yo apenas y puedo con el rojo de tus labios; el no futuro que se va disminuyendo y algunas sillas mal repartidas.

En momentos como estos, siento que me estoy volviendo como invisible.


9.6.13

Secretos Efímeros

Hace Lunes, la ciudad se va quedando callada entre tanta oscuridad. las luces de los centros comerciales apenas y pueden darle batalla a los postes de luz mercurial. los 80 km/hrs del velocímetro simplemente confirman el hecho innegable: Larguémonos.

 Las vueltas se van frecuentando y van calando en la reserva de gasolina, la gente nos observa, pero sabemos que no tienen idea de que es lo que quieren ver. pueden mirarnos perdidos, mirarnos a lo lejos como paseando, o simplemente mirarnos como quien se pone a ver una barda en medio de la noche.

Tres calles más y seguimos llegando, como desde hace dos horas. para este momento la boca me tiene un gusto ilegal, que bien podría ser una palabra obscena. las estrellas siguen, siguen y siguen, yo también sigo.

Ay de la noche y sus juegos de límites, que van marcando la pauta, posibilidades y directrices. la noche que va diciendo que no hay reservas y que podemos llegar hasta donde queramos. la noche misma que va convirtiendo los cerros en nubes; de pronto no hay barrera alguna, aunque el cerebro se empeñe en decir lo contrario.

La sombra de la Hormiga

Siquiera sé que es lo que se supone debo decir, no tengo en claro si es día laboral o no. es una sensación de nauseas que me frecuenta por las mañanas justo antes del desayuno. Podría sonar como un cliché bien definido al decir que nunca me había sentido de esta manera antes. de cierta manera me gusta ser reducido a un estereotipo. siempre termino en la misma casilla; a lo lejos sigues recogiendo tu cabello (supongo) la ciudad se deja invadir por el calor de lo que se dice primavera.

Nunca había caminado así por alguien, supongo son las premuras de la noche. la noche infinita, quejosa y complaciente. en cualquier momento podría encontrarme conmigo, espero no me tome todo por sorpresa y termine golpeándome sin sentido.


Tengo premura de tu voz, de los valles y crestas que va formando en el viento. premura de los movimientos aleatorios que va generando tu sistema nervioso, ya sean involuntarios o meramente premeditados. es la premura, misma que me hace quererte, saberte y dudarte. premura de miradas perdidas, miradas encontradas entre varios hilos de conversación. Nunca terminaré de entender la prisa que suele invadirme, así como nunca terminaré de entender la invasión de las hormigas.

7.6.13

Optimismo

No hay peor optimismo que el amor, el desinterés que surge en momentos de vacíos y retorno. casualmente la ciudad se está llenando de mariposas que siguen un curso que apenas y puedo distinguir. recuerda los martes llenos de viajes sin sentido, mientras los demás exponen  su punto de vista acerca de algo que no conocen.

Las personas se amontonan en los pasillos esperando la llegada del espacio prometido. las ventanas se van perdiendo entre tantos reflejos, cuando menos lo piensas, no hay nada que ver.


Dentro de los optimismos fallidos, se encuentran mis tardes. vamos. las responsabilidades volando por la habitación, mientras la música sigue; alguien debería detenerles en cada poro que van liberando.

3.6.13

Sálvanos de vernos las caras otra vez

"...sálvanos de vernos las caras otra vez..."

Ha pasado de nuevo, es la segunda vez en la semana. regresábamos de un lugar que no recuerdo y para ese entonces ya no nos conocíamos. supongo que es bueno no conocerse, olvidarse de las personas y cosas, lugares y aromas  que se han ido almacenando en una memoria conjunto. el hecho es que yo no te conocía -probablemente sí y fingía no hacerlo- al igual que tu no me conocías 

-Mentira-

Probablemente, siempre me enamoro de las mujeres equivocadas, también podría ser que es la mujer adecuada, pero el tiempo atrasado. lo peor es cuando es adelantado, va uno como sintiendo la obligación de salir a flote. creo que nunca me he enamorado de manera perfecta, que la sincronía sea tal, que es raro y fuera de lugar expresarlo, pues esta implícito en el pulso de ambos.

-Mentira-

Hoy me siento tan distante de la ciudad, que podría pasar desapercibido mi transcurso, mi fuerza y mis ganas; hay sonidos chirriantes, que se me van clavando en los oídos.


¿Cómo es que nadie más puede notarlos?