7.4.14

Salud

Siempre me siento extraño cuando estornudo frente a desconocidos, nunca se sabe cuándo alguien tendrá la gentileza de decirte "salud". hoy en el camión, una señora venia estornudando y le dije "salud" y los dos nos vimos extrañados. siempre hay gente bonita caminando por el centro de la ciudad, hay gente que se ve más bonita que otra y también hay gente que se ve más aprisa; supongo que el tener que llegar a algún lado a determinada hora los hace ver más atractivos, pues van metidos en su papel de cumplidos y puntuales; por otra parte, también están esas personas, que se ve no tienen nada que andar haciendo por el centro; andan ninfeando por ahí, con aires de dulzura y distracción. me gusta ser amable de vez en cuando con los desconocidos, porque simplemente los verás un momento y no vas a tener que ser amable con ellos siempre, es algo que disfruto totalmente, al igual que caminar lento e ir viendo por todos lados, como un paranoico.

No sé si mi "jefe" se molesta de que llego primero que el al trabajo, supongo, que  el simplemente quiere llegar y tener la oficina para él solo, con sus lámparas caras y feas, y el clima solo para él. las ventajas de llegar temprano, son estar viendo todos los camiones que pasan y pensar que en cualquiera de ellos pudiese haber llegado. ver a los vecinos y desearles los buenos días. mi jefe tiene cara de mamón y habla como un mamón y hace negocios como un desgraciados, supongo que no durare más de dos semanas en este lugar, no lo creo ni lo dudo; por otra parte, el otro chico que está trabajando aquí, es la mar de agradable y me deja con la sensación de que aún hay gente haciendo cosas en pro de lo que siente y quiere.

Por cierto, no estoy muerto, ni algo así; más bien estoy vivo y ando en otros lados. cuando no vengo a morir lento por aquí, me la paso exorcizándome por acá


y los lugares de siempre:



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