30.1.14

Oh Vincent.

Realmente no creo que sea el invierno, pero la ciudad se cubre con una neblina de melancolía que se va acumulando en los parques. Luego uno no sabe quién se aproxima y todo se vuelve una sorpresa que surge lentamente frente a tus ojos. los arroyos parecen una reunión a medianoche de doble A, algunos tipos cuentan historias vergonzosas y personales. estoy tan asqueado de la cruda moral en todos los bares de la ciudad y en cuanto cruzo la puerta quiero regresar; pero la niebla siempre espera a mí salida como un aroma persistente. tú sabes cómo es esto del invierno, los aromas tienen una fuerza persistente, sobre todo en los cruces de peatones. tendré una memoria  terrible con los nombres, pero los olores son mi karma; son justo estas situaciones las que me mantienen al margen del movimiento urbano, de la gente que va dándole vida a la ciudad.

Algunos espacios no tan comunes como los cielos despejados, y alejados de toda la perturbación del no saber que sucede me mantienen a la deriva, algunas viejas memorias siguen siendo mi estrella polar. Los faros por otro lado se han vuelto cada vez más distanciados; casi nadie quiere advertirme de andar naufragando por los cayos de arrecife. el único beneficio es el ir ganando habilidad, en lo que se ha vuelto una lengua muerta. así que si de pronto tengo nauseas, trato de pensar que se trata de la travesía conjunta y no del alcohol, pues el alcohol hace que el viaje sea un especie de sueño.

Dentro de todo el proceso de llegar, naufragar y partir; la odisea de tu penumbra es simplemente un día malo en esta ciudad, porque cuando es de día puedo entenderlo todo con claridad. es la noche la que me da problemas, la paramnesia de los bares que me mantiene poco tranquilo y el extraño que se aproxima, pregunta tu nombre y enseguida te pide un cigarrillo; es esa tranquilidad en su rostro la que me da una envidia considerable, unas ganas de alejarme tan deprisa y dejarlos con los detalles a medias.

“And don't get me wrong, dear, in general I'm doing quite fine”





27.1.14

Muérete, bonita.

Hoy es monterrey, mañana quien sabe; pues así es siempre que se trata de ti y de los asuntos que conlleva. No hay nada definido, sobre todo si es un día lluvioso dentro de lo socialmente aceptable. Muerte, muerte ahora, justo ahora que te tengo bien definida entre los brazos de cualquiera; de un pendejo con nombre A. con la noche como testigo de un vacío  entre dos espacios, con espacios entre vacíos. Muérete, justo ahora, por favor. No dejes nada al azar, llévate tus labios, tus brazos, tus piernas y todo lo que conlleva tu ausencia. Llévate los martes y los vecinos molestos, los espacios entre escenas de pulp fiction, llévate los calcetines de sábado, porque simplemente lo aborrezco, cada detalle, desde los cuadros en cada pinche espacio de la sala, hasta las toallas regadas por toda tu habitación.

Cuando digo la palabra “muérete”  realmente espero que desaparezcas del plano físico, que por alguna extraña razón, ya no exista tu concepto, no. Nada de lo que puede suceder en un espacio definido pueda ocuparnos la mente en un momento cualquiera. Que de  a buenas a primeras, de pronto y no sé porque, tengas la necesidad de desaparecer, no existir, dejar de ser un concepto, un corazón roto, un espacio entre líneas, un martes, un taller, un regreso mientras tus padres no están; eso. Simplemente eso es lo que podría esperar, pero la gente siempre decepciona, al menos eso lo que dices. No creo ninguna palabra, ninguna basura, ningún murmullo, por mínimo que sea, saliendo de tu boca. No. Este espacio es sagrado.

En resumen:
Muérete bitch.

I Regret Nothing



25.1.14

Lista de supermercado

Ella es mi bar Tacuba, mi espacio siempre ausente; una sensación negativa que es más una penumbra, una acumulación de situaciones incomodas en medio de una fiesta en tu casa. encuentros furtivos en la librería –que por suerte siempre tengo la suerte de perder- preguntas distantes sobre libros de diseño y tipografía; algún nombre en francés, que no tengo la remota idea de conocer. Los sillones blancos y los estantes llenos de libros, vinos, fotografías de personas que no conozco. Gorras en los percheros, revistas sobre la mesa, el olor especifico a club sándwich, un ascensor – que no funciona-, la alfombra está bien.

Fuera de toda la ola de sensaciones que de pronto llega a esta parte de la ciudad, el estacionamiento siempre me ha parecido una zona neutral, pero recientemente nuestro acuerdo se fue a la basura. Claramente acordamos repartirnos los bares, los espacios públicos, las librerías, bibliotecas, cines y sobre todo el supermercado. Sabes, siempre he preferido los martes y los jueves.

Lista I del súper:
  • Soy sauce
  • Spice Melange
  • AUM
  • Substance D
  • Bug Powder 
  • Moloko:
                Plus
                Vellocet
                Synthemesc

  • KR-3
  • Vurt
  • Liquid Karma
  • Betaphenthylamine
  • Ephemerol
  • Ropa interior



24.1.14

Aquamarina

Me gusta la ciudad con frio, con poca gente merodeando en el centro, porque es entonces cuando simplemente se encuentra la gente que tiene que ver con el centro. Yo no tengo mucho que ver con el centro, pero me agrada mucho; me gusta la idea de vivir en él, pues el centro vive en mí. No es como la idea de ser un chico urbano, me es más bien la idea del bullicio constante que va acaparando todo. Me agrada el vendedor ambulante, que va haciendo como 4 trabajos a la par que el semáforo se mantiene en luz roja, me agradan los transeúntes distraídos que se van embelesando con las líneas de fuga – casi nulas- que les da el panorama citadino. Todos los vehículos como ríos entre los breves espacios verdes. Aunque también me agrada la tranquilidad y silencio que brindan los espacios no urbanos, como lo son los arroyos, ranchos y ejidos. Me gustan los métodos establecidos que tienen para con cualquier situación que se anteponga frente a sus narices. Me gusta cuando llueve y salen insectos por todos lados y las praderas se ponen verdes y los barrancos se llenan de vida, todo se vuelve pacifico en esos momentos, pues el aire tiene un aroma que sabe a monte y te hace perderte a momentos.

Luego suena la alarma, son las 7 y es hora de volver al traje gris, para seguir teniendo esos momentos de escape entre juntas. En medio de la gráfica 2 y la 7 mi atención comenzó a fugarse con la idea de una pradera en tonos trigueños, tus labios como aquamarina, uñas color salmón y mirada clorofórmica. El negro de tu cabello es la advertencia perfecta para un depredador de tu calibre. La junta está por terminar dentro de este safari de ejecutivos y no queda masque ser el plato fuerte, para cuando te decidas a cometer el atroz deseo de acorralarlos ante una sala de juntas con tanta gráfica.


El trigo siempre tiene un sabor extraño, un sabor amargo, que solo el aquamarina de tus labios sabe deslavar bien.

21.1.14

Nobody


 I can't imagine leaving





Qué triste suena la lluvia sobre los techos y el viento en los pocos arboles que le quedan a la ciudad. Todo es una mala fotografía con tonos malvas y sentidos estrictos. No hay sonidos breves, no hay sonidos largos; los parques están solos, yo estoy en los parques, pero no con ellos, yo no estoy solo, estoy conmigo y con la pendejez que implica. En algún momento dentro de todo este sueño que se está desarrollando, hay un tiempo que no sucede nada, los camiones permanecen detenidos, los semáforos en verde, los espacios habitados y solos, porque esa dualidad siempre existirá, la gente olvida el espacio que le rodea, el espacio que recorre con la mirada, los sentidos, con cualquier tipo de situación-gafas, que le va quitando el brillo al resplandeciente basurero de la esquina.

Es como el golpearse la cara con un anuncio en lugar transitado, pero notando que los transeúntes se mantiene al margen, pasan de largo, siguen su trayecto entre calles y oficinas. Yo también sigo con mi trayecto, solo que no es entre oficinas y talleres, es más bien un trayecto errante entre bares. M ha pasado de largo entre los pasillo que dejan las mesas, todos se han enterado de tu disidencia y tu interés, tu madre ha dejado de lado las burlas y ha buscado el origen del problema. Tu padre ha dejado a un lado las interrogativas y ha decidido actuar de golpe, certero como la guerra. 


17.1.14

Over My Shoulder

Es el arroyo cariño, lo que ha estado pasando todo este tiempo; es el arroyo que nos arrulla, nos arremete contra las paredes del espacio delimitado entre situaciones ordinarias. Es un arroyo breve, pero con  alcances bien definidos. De pronto nos toma por sorpresa, nos vuelca y nos regresa al final del camino, que es justo donde comenzamos, pues siempre hacemos las cosas al revés. El sexo, la despedida, el sexo, el amor, el cortejo, el hola y el quien sabe. Es el brinco de una idea que surge a contra corriente, que nos da un golpeteo constante mientras nos resistimos. Es el tintineo de las miradas, que no furula, que nos mantiene anclados y constantes.

Anoche recién tuve un momento de genialidad, un momento clave para entender lo que está sucediendo en mi vida; como siempre, el sueño acecha, sobre todo si has buscado dormir por un buen tiempo. El dilema es claro, he elegido el seguir soñando y no levantarme siquiera a tomar nota. A consecuencia de lo que puedes creer –tú, siempre tú- el trabajo relacionado con las figuras de cera, es mucho más complejo de lo que parece, a momentos uno tiene la idea de tener amigos, alguien que está ahí, pero realmente es mera ilusión. Es como la red social de los trabajos.


Cuando surgieron y se hicieron públicos, no me sentí solo nunca más. Porque sabía que estaban ellos y hacían cosas y eso me agradaba. No eran el futuro de la poesía regiomontana, pero estaban tratando de encontrar su lugar en este rancho. Pero toda mi esperanza termino un miércoles; mientras un tipo de aspecto raulesco leía con un hotdog en la boca. Sentí nauseas, y me sentí solo de nuevo. Son  solo unos niños, unos niños jugando a ser poetas, diciéndose poetas, por no dejar morir del todo sus sueños, para que la realidad se hiciera más digerible, para que la boutique no se lleve de un bocado tu espíritu libre, que de libre lo único que le queda es el salario mínimo. Es el vagar entre cervezas, con el Bukowski en la boca, en la mente, en las majaderías constantes para con los transeúntes. El sentir la necesidad de pelear, pero más que internamente, el buscar la violencia y el pleito para con los demás, sin una idea estricta, sin un por que, sin un Hemingway. Y al final, lo único que importa, es el pasar el tiempo, es cuando del todo la vida se vuelve un crucigrama.

¿Realmente no tienes idea de lo que estoy hablando, cierto?

14.1.14

Regresa Santiago


Este es un texto de despedida para Z.

Todo es una sensación muy extraña, pues la verdad hace tiempo que no hemos hablado, lo que se dice sustancialmente hablar, pero cada persona que me he encontrado –es decir, amigos en común- me dice que se va –se fue- al Df. Probablemente sea porque somos tan burdos que no tenemos ningún tema de conversación que pueda mantenernos ocupados en el trayecto de regreso a casa, pero Z es el tema perfecto de conversación.

So.
Adiós Z
Siempre pueden leer lo que maquina la mente de Z por estos lares:

I know I made a mistake, okay?

"Estos son mis principios; si no le gustan, tengo otros."
Claramente, hay un punto en donde uno decide que ya no quiere/puede saber más; es justamente el momento donde me encuentro ahora, no es que determinadamente/premeditadamente odie a las personas, pero detesto de manera enérgica todo lo que conlleva tu esencia. Lo que me remite directamente  a una noche de martes en la banqueta de mi casa, con D; realmente nunca había tenido tan en claro cómo es eso de la amistad entre personas. Conozco a D desde hace como 9 años y realmente todo acerca de él ha sido una espiral de situaciones extrañas. Había un muro, de esos que mantienen a la facultad en su lugar, justo lo necesario para no ver al mundo arder. Después había una clase y un maestro con preferencia por las lolitas, con un sentido del humor que llegaba a parecer bullying, pero hay que ser un experto en el tema para notar la diferencia, pues un nerd no puede hacer bullying, puede hacer un intento patético de, mas no puede captar la esencia real de los abusos escolares. Volviendo a lo que contaba, D estaba ahí, yo también estaba y era una clase de integración social, en la cual ninguno de los dos tenía cabida.

Luego había una situación particular: 
“él es mi amigo, ella también lo es; él la está engañando, pero él es más mi amigo que ella; él tiene en claro lo que está haciendo, no es un niño. Pero mi lealtad esta con él, pues es mi amigo y lo conozco más y primero que a ella”

Esa moral siempre me ha parecido fascinante, pues he conocido a muchas personas que en ningún momento se cuestionan este tipo de lealtad, porque les parece ridículo para una amistad, incluso podría decir que yo mismo me he visto envuelto en este tipo de situaciones – no las del engaño- es más bien una especie de soslayo emocional. Entonces creo firmemente en ese sentido. –creo que no tienen idea de lo que hablo, pero en algún momento, cuando sean las 3:33 am y  una persona toqué a tu puerta para pedirte un consejo, justo la respuesta es la que dicta la relación con la persona, puede ser una amistad, un conocido o simplemente un extraño al que has conocido por casualidad entre relaciones pasadas. Créanme, cuando estén ahí, lo entenderán-

“… y me enferma saberla y saber que a casi todo el mundo le da igual y siguen sabiéndola y pero aún me lo hacen saber, es la falta de tacto, moral y sentido común lo que me puede, pero ya no importa nada de eso, ya no.

12.1.14

Epónimo

Hay momentos para todo en la vida, los hay para gritar como desquiciado, para perderse entre el desierto las hierbas y la maleza poco profunda, para caer al barranco sin pregunta alguna, para estar llenos de dudas mientras el sepelio continua, para no saber la dirección mientras la cabalgata continua su existencia; el perderse entre los 12 segundos que tarda uno de perder el sol y sentir el vacío creciente. Hay momentos para todo, incluso hay momentos para odiarte como podría ser este momento exacto, pero también hay momentos para quererte. Todo esto siempre me deja con una sensación nula respecto a ti. No es que de a momentos sienta que te quiera o que te extraño demasiado, o que te odio de manera inexplicable; más bien es una situación de no saber que sucede, pero tampoco me importa.

Hay momentos para desconfiar de todos, por otra parte hay momentos para sentir esa franqueza de desconocidos, en específico creo que estoy en la etapa de desconfiar, creo que siempre estoy atorado ahí mismo. Ya saben, las personas siempre decepcionan.

Así que para concluir:


Los amo a todos, pero también los odio, en especial a las personas que conozco.

8.1.14

Side Effects

Hoy comenzó mi recorrido aleatorio para encontrarme con Allen (Woody); no tenía muy en claro al principio como seria todo al vernos después de tanto tiempo, pero ya saben cómo son estos asuntos. Los viejos amigos jamás olvidan, sobre todo si les debes dinero; el lugar era el más extraño que he visitado en los últimos meses, pues había de todo, incluyendo globos de cantolla, que realmente siempre los hay en todos lados, pero me sorprendió encontrarlos tan fácil y de pronto. El lugar estaba medio vacío, cosa que debí sospechar desde un principio, pues no le gustan las cosas concurridas; frente al zita, con unos dos tipos ajenos a la situación entre risas y garabatos. Al llegar, un hola invade el ambiente y el café libera algo de aroma, todos sonríen y proceden a los suyo, a largarse, pues es un encuentro privado entre dos viejos amigos que apenas y se han visto. La verdad, no tengo idea ni de como comenzar y no quiero arruinarlo todo diciéndole que amo su trabajo y sus ideas y su cerebro y que deberían estudiar su cerebro. Más bien comienzo con sus inicios con sus fuentes (como diría jordan) de quienes les aprende. La verdad eso nos aburre,  ambos bostezamos, el café se ha enfriado, vamos por la segunda taza y decidimos estirar las piernas un poco, entre la ciudad llena de baches y camiones locos, las palomas van sorteando los espacios que les dejan los transeúntes. De golpe comenzamos a hablar de mujeres, pues de verdad creo que las mujeres son una especie de examen de algebra para el cual no has estudiado nada y además tienes el tiempo encima, aunado al hecho de que estás en tu tercera oportunidad y es la prueba clave para determinar que sucede con la materia; podría parecer que uno está muerto en una situación así, no es en vano que hechos como esos ponen a uno a reflexionar en su vida, en como carajos llegó hasta determinado momento, no estoy hablando de cual ruta de camión o que día de la semana te acomoda en el asiento frente a una clase entera esperando respuestas; hablo de cómo es que de niño todo era jugar entre risas y calles; arroyos secos, algunos árboles y parques olvidados. De pronto un rayo de salvación sale entre todas las preguntas y cuestionamientos: Una pregunta de rescate. Con las mujeres nunca se sabe, esa pregunta puede ir desde el clásico ¿Me quieres? Pasando por el no menos pero igualmente peligroso ¿Qué te gusta más de mí? Y finalmente el ¿Recuerdas cuándo fue la primera vez que nos vimos?. Si no tiene suerte, pueden transferirle a un departamento de policía en Afganistán y salvar más vidas en una misión suicida de un sistema complejo de explosivos, pues hay una lógica humana detrás de todo eso. Al menos es lo que allen menciona; justo hemos llegado al mercado Juárez, el icono del centro, el origen de los oficios, el hambre invade nuestros espíritus aventureros en una ciudad no tan sofisticada como lo es monterrey, con una taifa de transporte urbana que ronda el cuarto del salario mínimo, pero eso es historia de otro momento, el punto central es el mercado Juárez, el paseo por el centro viejito y la denominación de lo que es el espacio y sus habitantes llenos de tareas y pendientes en situaciones que pueden ser asfixiantes. Al menos eso fue lo que entendí entre tanta charla que al final bien podría ser una terapia frenética de dos tipos que no se entienden del todo.

5.1.14

Forevear

Fuera de todo el frenesí familiar que se ha dejado sentir en los últimos días del año pasado y los primeros de este, lejos de los momentos eternos y el andar foreveando en las fiestas, el no dormir –porque eso es para lo débiles- y andar bailando mucho, aunque no se bailar del todo; ha sido un buen año, el pasado y este. Es decir estoy seguro que habrá momentos de los cuales voy a quejarme en este nuevo año, pero así soy/somos porque el no quejarse es estar conforme con todo lo que pasa y a veces es bueno no hacerlo; otras veces es bueno hacerlo.  

Entonces es como la decisión de saber si uno ya se encuentra lo suficientemente satisfecho con algo que sucede para:
A) Retirarse y asumirlo en silencio
B) Asumirlo, no en silencio y quedarse


Generalmente, antes de llegar a la elección de cualesquiera de las anteriores opciones, me sucede que ya estoy en no-condiciones óptimas.