24.4.14

Brújula


Andy Warhol / Woddy Allen


Mi ritmo, mi dirección y mi perdición; a donde he de llegar mientras los veo entre calles, tomando atajos y direcciones contrarias, gritando desde los balcones a los transeúntes descuidados, eludiendo encuentros casuales con amigos esporádicos. no hay distancia más cercana que la ruin perseverancia de quedarse quieto sin hacer ruido.

Siempre que me siento perdido entre la multitud de sucesos que acechan la vida urbana, es un buen momento para ver hacia donde hay que dirigir el rumbo; generalmente, apunta a cualquier dirección lejos de esta ciudad, o momentos específicos y determinados encuentros. He llegado a pensar que todo este indicio de dirección es meramente una superstición que me he creado con el curso de los años y las figuras entre líneas en sus textos; pero siempre funciona.


Muchas veces, en medio de la madrugada, me hablan como de golpe y entonces tengo un momento de claridad y sé que todo va a salir bien, porque no puede salir de otra manera, no esta vez.

22.4.14

Dream One



“Para empezar estábamos todos en una especie de hangar; era la hora del té, pero todavía no terminaban de llegar todos. Van gogh declino la propuesta de inmediato pues tenía algo que hacer; Sopié llego detrás de Allen, pero curiosamente, Allen se había dejado seguir a propósito. Burroughs estaba ebrio desde el día anterior, hemingway le había acompañado desde entonces, pero él se recuperó enseguida, pues dice que el sol es café, su segundo aire. “


Siempre tengo una especie de sueño lúcido, cuando estoy a punto de no estar tan lúcido del todo. luego, hay una especie de llamadas emocionales a lo largo del día, que me van marcando un camino de migajas, entre lo que se supone tengo perdido y lo poco que recuerdo. ese teléfono sonando en el local abandonado, fácilmente podría desencadenar a Warhol, específicamente a Warhol hablando, hablando no, más bien escuchando, porque lo que siempre hace, es escuchar y saber de la gente, sus gustos, procurarlos como si estuvieran internados, pero de pronto un día, da la hora y no aparece, porque es su naturaleza, y todo el barco resiente la inercia del agua. para el final del día aun no tengo ni la mitad de lo que se supone debo recordar, pero no importa del todo, pues en cuanto regreso – al sueño- todo parece una continuación absurda y justo ahí, en medio de un lugar que no puedo definir con certeza, tengo la sensación de que he estado varias veces y tengo un modelo hegeliano de los sucesos que se están desarrollando a la par, pero Van gogh nunca aparece, nunca antes de la alarma.

19.4.14

Secretos

Chica de blusa verde y abrigo gris, de contrastes negros; perdida en los límites de la ciudad que pretendes conocer, con el cabello afanado y la mirada crédula. el norte se ha girado unos quince grados mientras revisas la hora en el andén, no hay respuesta de lo que se supone uno debe esperar. el tiempo tiende a transcurrir en un sentido irreversible, mientras la tranquilidad te va llenando el rostro. de todas maneras suelo ser un estúpido de lunes a viernes, ¿Por qué he de cambiar mi rutina los fines de semana?


El estar pretende siempre un desgaste, y yo estoy aquí, frente a ella, frente a lo que implica el estar un fin de semana, en los límites de la ciudad que pretendo conocer, con la mirada crédula, con la hora incorrecta y el lugar un poco desfasado, con los ruidos amontonándose entre los secretos que llevas bajo el abrigo. no son esos los secretos que me intrigan del todo, me intrigan más los secretos que te roban la voz y algunas veces la forma de los ojos; los secretos que te roban el sueño a momentos y que hacen tener un desvelo crónico en la oficina, mientras los correos se amontonan con peticiones fuera de lugar y muchas veces sin sentido.

16.4.14

Ruido.




En estos momentos, entre el estar despierto y alejándome a oleadas; me llega la idea de golpe de saber, si acaso uno puedo enamorarse de otra persona por el simple hecho de verle demasiado, de someterse antes su imagen y lo que implica, sublimarse a la menor provocación. la boca me sabe a sangre y en la calle un conductor me ha saludado amablemente mientras caminaba. el clima me hace sentir que tengo el mejor olfato del mundo, aunque realmente tengo la nariz bien reseca. alguien debió advertirme que todo se vuelve un sinsentido absoluto mientras se galopa entre espacios de oficina.

Todas las mañanas he tenido la rutina frenética de grabar el audio ambiente de la calle frente a mi trabajo, porque creo que estadísticamente todos los días se hace el mismo ruido promedio, que las señoras que salen a barrer temprano, tienen también su rutina religiosa; a cuatro casas, un albañil también sigue un recorrido como todos los días y recoge tablas mientras se fuma un cigarrillo. entonces ahí me tienen sentado en los escalones de la puerta frontal, viendo a todos pasar, casi casi la rutina perfecta. he visto pasar todos los días a las mismas personas, con diferentes ropas, diferentes humores y diferentes conversaciones. inclusive he visto y no entiendo del todo porque, los carros siempre son propensos a chocar a media calle, es decir justo frente a la oficina.

he comparado los histogramas de sonido y parecen tener los picos de audio a la misma hora, supongo que tiene mucho que ver el ritmo de los semáforos, si alguien despierta de mal humor y se le hace tarde, entonces acelera como desquiciado y pasa más tarde y aprisa, o gente que despierta y manda todo al carajo y decide no ir al trabajo, porque sienten que no nacieron para eso y sencillamente encontraran otra cosa que los mantenga despiertos de lunes a viernes.

Todo el ruido que anda por la ciudad es el mismo y se va compensando con los ruidos que están ausentes a momentos del día. llegan como de golpe y así se retiran dejando estruendos a su paso. no tengo muy en claro porque específicamente en esta etapa del año, de mi vida o de la semana, tengo esta obsesión por el ruido y lo que en el habita, algo tiene que me mantiene con el ojo atento, buscándole motivos a lo que llega a mi oído. podría ser una relación estúpida, para advertirme que me voy a quedar sordo y eso sería el fin de todo, porque entonces no te escucharía al volver.



9.4.14

Sophie



Anoche vi a Sophie y es encantadora y magnifica, de agilidad mental impecable, y eso lo sé por el tipo que al final de la plática se puso de pie y le grito enérgicamente: usted hace pura basura. ella algo sorprendida le respondió: ¿por qué se ha tardado tanto en decirlo?

Nunca me había sentido tan identificado con otra persona, bueno ella está en otras etapas y se ha encontrado y sabe quién es y a donde va; aunque estuvo perdida al principio, eso es algo que ha pasado, son aguas viejas y ahora se tiene bien en claro. pues yo estoy en el extremo contrario, al comienzo, perdido completamente, aislados y sin saber a dónde voltear, aunque sophie, S de ahora en adelante para facilitar el anonimato, siempre dice que debes ver primero interiormente y luego lo cercano. Existe la posibilidad de que no lo sea exactamente lo que dijo, porque estaba muy distraído todo el tiempo.



7.4.14

Salud

Siempre me siento extraño cuando estornudo frente a desconocidos, nunca se sabe cuándo alguien tendrá la gentileza de decirte "salud". hoy en el camión, una señora venia estornudando y le dije "salud" y los dos nos vimos extrañados. siempre hay gente bonita caminando por el centro de la ciudad, hay gente que se ve más bonita que otra y también hay gente que se ve más aprisa; supongo que el tener que llegar a algún lado a determinada hora los hace ver más atractivos, pues van metidos en su papel de cumplidos y puntuales; por otra parte, también están esas personas, que se ve no tienen nada que andar haciendo por el centro; andan ninfeando por ahí, con aires de dulzura y distracción. me gusta ser amable de vez en cuando con los desconocidos, porque simplemente los verás un momento y no vas a tener que ser amable con ellos siempre, es algo que disfruto totalmente, al igual que caminar lento e ir viendo por todos lados, como un paranoico.

No sé si mi "jefe" se molesta de que llego primero que el al trabajo, supongo, que  el simplemente quiere llegar y tener la oficina para él solo, con sus lámparas caras y feas, y el clima solo para él. las ventajas de llegar temprano, son estar viendo todos los camiones que pasan y pensar que en cualquiera de ellos pudiese haber llegado. ver a los vecinos y desearles los buenos días. mi jefe tiene cara de mamón y habla como un mamón y hace negocios como un desgraciados, supongo que no durare más de dos semanas en este lugar, no lo creo ni lo dudo; por otra parte, el otro chico que está trabajando aquí, es la mar de agradable y me deja con la sensación de que aún hay gente haciendo cosas en pro de lo que siente y quiere.

Por cierto, no estoy muerto, ni algo así; más bien estoy vivo y ando en otros lados. cuando no vengo a morir lento por aquí, me la paso exorcizándome por acá


y los lugares de siempre: