30.6.14

leave your shyness home

Otras veces por ejemplo, no puedo evitar pensarte cuando una canción aparece salvajemente, como en este caso es something about us. de eso solo puedo deducir que no te quiero ahora, y que tal vez te quise en un momento determinado dentro de todo el tormento de ser un neurótico. dicho lo anterior, es un poco redundante lo siguiente: no te quiero ahora, ni después, ni en un futuro que este a la deriva, ni en un universo paralelo, ni en ningún plano o situación particular; no. tomos un montan de átomos que se mantienen unidos por razones que suenan meramente fantásticas, y nos vamos desintegrando de poco en poco y somos distintos y parecemos iguales pero más viejos; dentro de todo el rollo que es cambiar y seguir viéndonos iguales (incluso para mí siempre tendrás ese par de botas) no es que no te quiera, pero sé que ya no eres la misma y yo no soy el mismo entonces no estoy seguro de cómo funcionan estas cosas realmente. creo que es más el asunto de clonarse y esperar que en ambientes distintos el clon tenga la misma ideología que uno tiene al estar separados tanto tiempo.


Entonces para concluir mi ensayo-oda a la soledad de un sábado mientras llegan por mí, para ir a hacer lo que se supone hago los sábados después de ser un chico hogareño durante unas horas; quiero decir que somos diferentes, aun y cuando seguimos siendo iguales.


28.6.14

El deber

A veces tengo temor, a veces vergüenza.

24.6.14

Married Life

Todo fue tan repentino, como la lluvia que nos sorprendió en la plaza; las parejas alrededor se ocultaban en sus autos mientras nosotros irremediables idiotas bailábamos el vals de los enamorados entre jaloneos y risas. el optimismo inerte ante las hojas y su nula protección fueron el antigripal por excelencia. el regreso lento y con la calma de un domingo, el apartamento solo, con los silencios como sombras y las sombras como el oasis de todo el vaivén de autos; entre la cocina y tu dan-sazón que alegraba las meriendas y los desayunos, aunque fuera solo un triste par de cigarrillos y el café más negro que el futuro.


15.6.14

8121041522

Estoy reinventando el tono de tu cabello, que poco a poco va menguando entre oscuro y claro. estoy tratando de que todo sea diferente; la memoria se va llenando con los encargos de la oficina. de pronto no tienes el mismo timbre de voz, una calle llena de extraños, los ruidos se acumulan y sé que no reconoceré tu habla en cuanto salga de tus labios. tus labios se han reinventado también, se han vuelto la marca por excelencia de la sobriedad. un carmesí que creí reconocer siempre.


Si he decidido escribirte ahora, no es porque tenga una extrañamiento para contigo, ni porque tenga la firme intención de verte un miércoles cualquiera mientras el calor de la ciudad nos orilla a mantenernos en la sombra. lo hago, porque sé que te vas morir y quiero tener la conciencia limpia.

Nosotro.s

Somos nosotros, los que sudamos el sol, el calor y el hambre. Los que nos amontonamos y caemos para formar puentes, baches y lo que falte. Somos una marabunta de rostros que difícilmente conseguirás recordar. Somos unos silencios de tu zona de confort, las interrupciones de tu poder mal habido. Somos la noche, los mosquitos y demás; la brecha que va creciente por la orilla de lo que pretendes recordar. somos un montón de paredes que sueles pasar por alto, el lote baldío en tu colonia, el vecino que te caga. somos todo lo que odias, ignoras y gritas frente a la pantalla helada de tu celular.

Somos Nosotros.

Niebla.

Ya son muchas noches que venía soñando con ella, pero no había caído en cuenta de ello hasta hace poco; la situación fue de lo más extraño, pues en la oficina todos estaban callados, enfocados en sus labores, atentos a lo que surge del día y de momentos. La pared como el lienzo por excelencia daba una pauta para que tu rostro se asomara poco a poco y caí en cuenta de que me gusta escuchar de cercanos que te odian o que te aborrecen, pues yo no lo hago y me gusta sentir ese contraste absurdo. el contraste que solo la lealtad puede provocar.

A momentos entre las llegadas y las salidas, todo se queda quieto, hay una sensación extraña por todo el edificio y sé que estas por ahí, rondando, ninfeando; llevándote imágenes de espacios y situaciones, para volver con la fuerza de un desastre natural y llevarte todo de una vez por todas.

3.6.14

No one cares

La vida es la náusea constante de quererte ver, de encontrarte de improviso  en una calle transitivamente oscura y la luna menguando. el silencio que incomoda la ciudad que nos rodea, se va haciendo cada vez más pequeño y la luz de los semáforos es el margen perfecto para ser unos incautos, como siempre. nunca había notado del todo el color del caos que llevas contigo, la cotilla de las trenzas y el dobladillo de tu falda.

sé que probablemente no importa del todo el tiempo que llevamos inertes entre estos vacíos urbanos bien planeados , que no importa ni el policía de junto que parece hacerme unos malos gestos que entonan perfecto con tu mirada. lo único latente es la confrontación que puede existir en una ciudad tan pequeña como la nuestra.

Parece que el taxista ha hecho caso omiso a tu llamado de auxilio, el semáforo sigue dando unos minutos de ventaja mientras te piensas bien tu huida; siempre me va mejor el papel de bastardo, que el de tipo escurridizo.


Procederé a caminar de regreso a la estación