14.1.16

Cuervos



De noche los cuervos parecen una mancha. Las ramas funcionan a manera de plasta, una mezcla homogénea entre el sonido y el movimiento. El follaje distinto a manera escondite, desde donde la comuna se mantiene expectante  a la ciudad. Hay sonidos solitarios que no tienen nombre, hay compañías que se mantienen difusas. Tal vez somos paralelos y nuestra convergencia es meramente una ilusión a la distancia. Un punto de fuga a donde se escapa por hobbie mientras la ciudad se desmorona y buscamos el cobijo que sólo las sombras brindan oportunamente.

6.1.16

¿Dónde en el mundo se encuentra el futuro?



Lo primero es despertar, brincar de golpe como quien tiene la premura de una bomba a punto de derribarlo todo y de cierto modo es así, pues la alarma suele atentar contra el mundo onírico. Luego le sigue el regreso, la pelea térmica entre el cuerpo y el ambiente;  con la precisión de relojero poner el cuerpo en su lugar justo y como estaba antes de los sucedido.

De pronto es tarde de nuevo y el atentado ha sucedido y el sueño se colapsa, no queda más que salir a buscar el futuro, cuál asno con la vara y la zanahoria, en donde uno es el asno y el presente y el futuro es la zanahoria que nunca llega. El pasado es el lomo en cual se apoya la vara dónde el futuro. Entonces de cierta manera es válido decir que el presente es cargar con el pasado para tratar de alcanzar el futuro, o podemos decir que somos unos asnos por pensar y querer llegar a un futuro determinado.


El futuro está aquí, en todos lados, en lo que nos rodea. Justo ahora es el futuro, cada segundo lo es, la luz llega ante nosotros más rápido de lo que podemos determinar si las cosas se encuentran ahí. El futuro está en nuestros ojos, en lo que percibimos antes de confirmarlo y que después conscientemente llamamos presente en el absurdo de la rutina diaria.