8.2.16

Miedo

Todo lo que ha sucedió desde mi ausencia se resume en frases sin sentida dictadas a través de mi ordenador, el golpeteo a ritmo variable con sentencias que reflejan la ausencia y vacío que los hospitales albergan, de pronto quiero hibernar y no saber nada de mi contexto inmediato ni de mi tiempo presente, saberme lejos de alguna manera y despertar al final de todo.

De alguna manera me las he arreglado para sortear los bombardeos constantes de la social media y tener una sensación de ser yo. Probablemente eso  es lo que ha ideado algún publicista tratando de eludir el declive de la comercialización obvia, nos entrega un respiro para sentirnos nosotros de nuevo y no descubrir el truco obvio con tanta insistencia.

Si hay que resumir de algún modo todo en una frase certera sería: Tengo Miedo

Miedo a lograr lo que me propongo, así como miedo a no lograrlo. A ver la bandeja de mí correo y recibir el sí. Tengo miedo a la ciudad ajena y a la ciudad de siempre. Al saberme solitario en los espacios llenos de desconocidos. El saber la hora y saberte lejos. Miedo irracional e idiota, como su dueño que duerme y se sabotea a sí mismo. Miedo de siempre tener el mismo papel y no poder reinventarme. De sonar y verme siempre igual y no llegar a lugares nuevos, de ser siempre la misma persona y la lucha ya no es ser distinto a los otros, todo ha mutado suavemente y apenas pude percibirlo, la lucha es ser distinto a uno mismo, el renovarse y llegar a nuevos aspectos y facetas.