5.1.12

No #1

Sabes que llegarás temprano a casa y que nadie te estará esperando. Probablemente decidas desnudarte y beber algo. No tendrás elección encenderás la tv para no sentirte sola. Verás alguna película de esas que tanto te gusta ver buscando que le dé un vuelco a tu corazón, tratando de pensar que eres tú, pero no es así. Buscarás alguna otra cosa que te saque de tu realidad, en la que estás hasta el cuello. Tal vez decorarás el cuarto, y pongas algunos arreglos que hagan que la luz se aproveche mejor, pero no importará porque tu oscuridad es infinita. En algún momento de hastió, tendrás que revisar tu maquillaje para ver si no se ha corrido, pero será todo lo que pueda esperar de ti.

Ahora mi móvil tiene un mensaje tuyo que no he podido leer. Le he pedido a alguien que lo borre, tratando de no mostrar un interés no necesario. No tengo elección. Pero luego reflexiono y pienso que tal sí el mensaje dice que quiere que vivamos juntos o mejor que vayamos por un trago, uno nunca debe rechazar un trago a un extraño.


Estamos justo donde comenzamos. Sentados a la orilla del puente tomando fotografías. Mirándonos furtivamente con miedo a caer. No has mencionado alguna palabra, la plática se ha detenido entre tu cabello y tus labios. Probablemente estas divagando viendo la luna o las luces de la ciudad, que se ven perfectas en esta época del año. Bueno no me importaría quedarme aquí para siempre, viendo los autos pasar y gritándoles.

1 comentario:

Arturo Contreras dijo...

Me gustó, señor. Sólo le faltan esos errorsillos de ortografía.

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