18.9.12

¿Dónde estás?


Te regalo mi dualidad, que es lo único que queda después del ajetreo de la oficina. La mirada gastada. La ingenuidad ante al mundo tangente. La buena voluntad de escuchar al mundo que me rodea. Los miles de cambios que llegan a último momento. Ese silencio cuando veo las plantas. Los limones que caen en el patio mientras tratas de no hacer ruido. Los ojos castaños y cabello volátil. Un botón para adelantar lo que te sucede en la vida. De poco a poco la mañana se va volviendo serena. No soy pasado, no soy futuro. Quiero ser presente para disfrutarte. La visión del mundo que poco a poco va cambiando. Los silencios cómodos. Las voces que interrumpen llamadas. Las vueltas accidentadas mientras se camina entre las calles.  Un cambio de ideologías. Los momentos de sobresalto y de timidez extrema. Los peores momentos, como habla en el camión. Los nervios que siempre llegan. El pensamiento completo los sábados por la noche. También te doy todo mi día. Algunos breves momentos desaparecidos.

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