Seamos Realistas.
Mi postal favorita de invierno, sigue siendo tu nariz fría. Los espacios vacíos en plaza públicas y algunos domingos. Tu vestido, que nunca comprendí. Tus zapatos (que siempre deteste). Esas sandalias cafés que jugaban con tus tobillos. El frente de tu casa en donde alguna vez dormí. Mis audífonos (que suelen durar poco). Los recorrido kilométricos par…



