4.11.13



Tus ojos entre el ojillo de las tijeras, la ranura del escritorio. Somos un par de paranoicos en una ciudad esquizofrénica; los cerros sucumben a tales golpes, son tragados por las nubes, invadidos por la marabunta social, que cada vez es más voraz.


no quiero esto, no ahora, ni nunca; ni un poco después. No estoy seguro del todo de ir entendiendo como funciona todo, a momentos, supongo es más fácil rendirse y dejar que la parte afectante se salga con la suya.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Por un momento piénsatelo bien.