El Venado Azul
La ciudad era nuestra; pues entre las calles empedradas y las esquinas con una pendiente elevada, no había nada más que frio. la gente se recogía temprano, salvo los hippies de la plaza principal, que se mantenían errantes a esta costumbre de los lugareños. toda la historia en si es una travesía, una que comienza en jueves y acaba en domingo; luego de u…



