3.6.14

No one cares

La vida es la náusea constante de quererte ver, de encontrarte de improviso  en una calle transitivamente oscura y la luna menguando. el silencio que incomoda la ciudad que nos rodea, se va haciendo cada vez más pequeño y la luz de los semáforos es el margen perfecto para ser unos incautos, como siempre. nunca había notado del todo el color del caos que llevas contigo, la cotilla de las trenzas y el dobladillo de tu falda.

sé que probablemente no importa del todo el tiempo que llevamos inertes entre estos vacíos urbanos bien planeados , que no importa ni el policía de junto que parece hacerme unos malos gestos que entonan perfecto con tu mirada. lo único latente es la confrontación que puede existir en una ciudad tan pequeña como la nuestra.

Parece que el taxista ha hecho caso omiso a tu llamado de auxilio, el semáforo sigue dando unos minutos de ventaja mientras te piensas bien tu huida; siempre me va mejor el papel de bastardo, que el de tipo escurridizo.


Procederé a caminar de regreso a la estación


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