23.10.14

Precipitación

Justo voy saliendo de la oficina y parece el mismo miércoles. Hay dos chicas caminando en la dirección contraria mientras hablan sobre un chico. Estoy obsesionado con recordar cosas que no sucedieron. Me intriga la idea de saber a quién aguarda el chico de la esquina con el ramo de flores. Isaac dice que su dealer trabaja a unas calles, puedes llamarle a cualquier hora y siempre parece estar despierto. Las luces de los autos hacen más notables la lluvia que recién comienza;  de pronto todo parece tan real y nunca me sentí más despierto.

El camión ha pasado de largo, no ha tenido ni la menor intención de detenerse. El tipo junto a mi hace una especie de mueca; por mi parte sigo fascinado con la lluvia.

Hace unas semanas no me hubiera importado en lo mas poco, pero hemos convivido tantas meta relaciones que es difícil saber el origen de todo. La idea me ha robado el pensamiento desde las primeras noches que la he visto desaparecer. Me gustaría decirle que todo estará bien, pero es algo de lo que no estoy seguro. Probablemente todo sea una especie de confusión mientras buscaba las llaves.

A momentos siento que desaparezco entre las impresiones que las personas tienen de mí; entre los espacio de convivencia que resultan ser una trivialidad. Me agrada la ciudad cuando es de noche y la lluvia toma a todos por sorpresa, las calles quedan solitarias y las personas se esconden bajo las áreas menos concurridas. La tierra reclama el espacio sobre el cual hemos decidido edificar.

El despertador ha sonado más temprano de lo normal; todos siguen durmiendo y el sol ha decido no aparecerse todavía. la lluvia no ha cesado en lo absoluto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Por un momento piénsatelo bien.