6.1.15

Foucault

Lo que sucede es que las tramas paralelas continúan su rumbo mientras nosotros permanecimos inmóviles en cada uno de nuestros espacios designados. Así de pronto estas en la oficina con los pendientes de un martes cualquiera mientras el sol sigue un trayecto que puede parecer estable, tu encargo está por llegar ante la bandeja de entrada. Por mi parte estoy como difuso entre las diversas reuniones y situaciones que se van desarrollando. Sin tenerlo muy en claro nos vimos inmersos el uno en el otro, no había que hacer nada más que permanecer haciendo lo que solemos hacer; lejos de aquí, en algún lugar del cual no tengo la certeza ni una idea remota, parece que todo el movimiento aleatorio de rutinas, situaciones y hechos, nos fueron empujando hasta encontrarnos.


Así que hora sólo nos queda colapsar el uno en el otro. 

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