30.7.15

waiting for the moon to rise



Las nuevas memorias se escriben con tus brazos abiertos, mientras sonríes y me abrazas. A lo lejos descansan la tristeza y el mar de oportunidades que conlleva. No hay nada en este mundo que no quiera para ti en un domingo.

Es tarde para volver a casa y los regresos siempre me han parecido absurdos. Tengo esa leve sensación de fuga, mientras te quiero en la premura de la lluvia que se evapora sobre el asfalto.

De pronto hay algo en tu mirar que sorprende los encuadres venideros; perplejos, sin escape y aguardando su destino, los asaltas de un golpe. Acorralados como un  domingo en sus últimas horas, se mantienen firmes esperando su destino, destino que ignoran del todo. A lo lejos veo que caminas en mi dirección y entonces el privilegio es mío, la más grande de las victorias

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