14.7.18

Puedes decir adiós Pt. II




L
Está lloviendo.
ya van más de 20 veces que me pongo a leer tu correo, en un principio las tres últimas líneas me parecían un mar de opciones; luego de leerlo tantas veces, supongo que las opciones me van sonando limitadas, pues no se puede hacer caso omiso a un correo como el tuyo. respecto a responderte con algo que quiera decir, tengo que decir que me he quedado como mudo, pues he intentado desde que leí el correo por la mañana -ahorita son las 4:29 am- responderte de inmediato y simplemente como que me trabo. me alegra mucho que me escribas.
En estas situaciones nunca se sabe qué hacer, eso es lo bonito de esto. siempre es diferente. se que estos casos solo se puede ofrecer la incertidumbre, lo comprendo. 
no te preocupes.
Las confusiones, ya sean buenas o malas, ayudan a uno a conocerse, pero en específico tu “confusión mala” –disculpa que le llame así- es natural porque la distancia es como un magnificador de las cosas, ya sea para bien o para mal y te entiendo perfectamente.
Me gusta creer que el tiempo es una invención del hombre y como invención podemos dominarlo aunque no es del todo cierto, pero en este caso en específico, es verdad, así que no te preocupes toma tu tiempo.
Nota no tan relacionada: Me parece hermosamente melancólica la frase “Puedes decir adiós”
cualquierdudasienteteconlaconfianzadepreguntarme

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